Un banner puede verse perfecto en tu pantalla y aun así ser rechazado. Casi siempre el motivo es un detalle que nadie revisó. Estos son los cinco más comunes.
1. Un recurso externo
Muchas plataformas no permiten que el banner pida archivos fuera del .zip, como una tipografía. Inclúyela dentro del paquete.
2. Sin clickTag
El enlace de destino debe leerse de una variable que define la plataforma, llamada clickTag. Si está escrito fijo, no se podrán contar los clics.
«Revisar antes de subir cuesta minutos; corregir un rechazo cuesta días.»
3. El peso
Cada plataforma pone un máximo. Mide el .zip completo y deja margen.
4. Un tamaño que no coincide
Las medidas del banner deben ser exactamente las del espacio contratado. Un píxel de más o de menos puede bastar para que la pieza no pase la revisión.
5. Una animación sin límite
Las plataformas suelen limitar la duración total y las repeticiones de la animación. Revisa las especificaciones de la plataforma antes de dar la pieza por terminada.
Antes de subir
- Abre el banner en el navegador.
- Prueba el clic.
- Mide el peso total.
[Cierre de la entrada y llamada a la acción.]